Cuidado y Mantenimiento

No solo vas a adquirir o ya has adquirido un complemento maravilloso, si no que te llevas contigo una obra de arte, es por eso que en los cuidados y el mantenimiento es importante que leas detenidamente las instrucciones y así te pueda durar toda la vida.

Para la seda o para la seda confeccionada con algodón.

La seda es un material especialmente delicado, no obstante, puede limpiarse sin necesidad de cuidados muy específicos siempre y cuando tengamos las precauciones que os indico a continuación. Mucha gente opta por la limpieza en seco en tintorerías, aunque yo considero que no es necesario y es posible que además pierda viveza en los colores limpieza tras limpieza. Si por desgracia le cayese una mancha difícil, no optes por frotar la mancha, sigue las siguientes instrucciones y lava la pieza entera para evitar crear lamparones.

Cuando confeccionamos con algodón, lo lavamos previamente antes de confeccionarlo para evitar que pueda encoger después.

Lavado

Prepara un balde limpio con agua del tiempo, ni muy fría, ni caliente. Y diluye jabón de marsella (el de la pastilla de toda la vida) o en su defecto cualquier otro neutro en el agua hasta volverla jabonosa y sumerge la pieza para frotarla de manera delicada. Nunca la retuerzas. Si tuviera una mancha siempre se puede frotar muy suavemente el jabón directamente sobre la mancha para que desaparezca. Una vez enjabonada toda la prenda, aclárala con agua del tiempo hasta que esta se vuelva limpia. Antes de terminar, siempre recomiendo un chorrito de vinagre blanco, ayuda a que las fibras se cierren, se suavicen y brillen. Deberás enjuagarlo bien y ya puedes tenderla directamente.

No es extraño observar que durante los primeros lavados, a veces la seda suelta algo de color. No debes asustarte, no es extraño, ya que a veces, con algunas técnicas se dan varias capas de pintura y las fibras sueltan el excedente de color. Esto no significa que el dibujo vaya a desaparecer, este está fijado al vapor y plancha y resiste perfectamente los lavados. Eso sí, si tienes varias piezas lávalas siempre por separado.

Secado y planchado

En esto del planchado hay varias escuelas. Mi experiencia es que como mejor queda es planchándola cuando todavía esta mojada (sí, mojada, no húmeda). No obstante, siempre utilizo una pieza de algodón entre la seda y la plancha para evitar quemarla. Nunca utilices vapor en la plancha ni vaporizadores para humedecer la seda cuando está seca porque es muy probable que esto provoque manchas.

Como cualquier otra prenda que tengas en tu armario, recuerda que exponer las prendas al sol directo durante mucho tiempo aunque sea para secarlas hará que pierdan color rápidamente. Se precavido.

Guardarlo y protegerlo

Por último, si vas a decidir guardarlo por una larga temporada la mejor manera de mantener en buen estado un tesoro como este es protegido con su papel de seda o con una tela de algodón, preferiblemente en un lugar donde el tejido pueda respirar. Si decides guardarlo en el armario más de un año, deberás sacarlo cada cierto tiempo, ventilarlo y volver a guardarlo doblado de una manera diferente y que así el tejido no se vicie. Recuerda que son fibras 100% naturales.